Todo tipo de violencia contra la mujer tiene un efecto demoledor sobre las vidas de ellas. Muchas veces son víctimas de sus parejas y soportan el mismo dolor, humillación y amenaza que quienes sufren otros tipos de violencia. Lesiones físicas y abusos psicológicos son parte de lo que muchas mujeres a diario deben soportar completamente solas. Carecen de apoyo emocional y se enfrentan a prejuicios respecto a la responsabilidad de éstas en los abusos que fueron víctimas.
En nuestro país, los agresores son principalmente los esposos, novios, amigos, compañeros de estudios o de trabajo, ex amantes o parejas de las víctimas, lo que demuestra que los victimarios están más cerca de lo que se cree.
Los chilenos deben lidiar con diversas carencias existentes en la sociedad y el sistema penal que hacen que las mujeres no gocen de protección efectiva frente a la violencia en el hogar. Con frecuencia, la aplicación de las normas y los procedimientos penales deja a las víctimas desprotegidas y resulta un obstáculo mayor que los defectos de la propia legislación.
Por su parte, el gobierno no garantiza que existan investigaciones actualizadas que sirvan de base para la elaboración de políticas y reformas legislativas en el terreno de los femicidios.
Mientras las razones por las que las mujeres no denuncian son complejas y diversas. Por lo general, los motivos que mencionan las mujeres son su temor a las represalias por parte del autor del delito y de personas relacionadas con él, el miedo a quedar estigmatizadas y en ridículo ante su comunidad y la falta de confianza en los responsables del sistema de justicia penal y de los servicios de salud.
En fundamental que el Gobierno respete, proteja y haga efectivos los derechos de las mujeres mediante cambios en la legislación, garantizando el acceso a la justicia y proporcionando normas y formación a los profesionales que trabajan con víctimas de delitos de índole sexual. Es necesario crear servicios de apoyo para las víctimas de violencia intrafamiliar, realizar investigaciones y recopilar información que sirvan como base para la elaboración de políticas, y combatir enérgicamente los prejuicios sociales a través de la educación pública. Debe abordar los delitos de tipo sexual con la misma firmeza con que aborda otros actos de violencia contra las personas. Mientras no se tomen medidas efectivas, a las niñas y las mujeres se les continuará negando su derecho a obtener justicia y resarcimiento sin discriminación.

... un tema complejo que requiere voluntades.
Invito a visitar:
http://lancocultural.blogspot.com/2008/02/violencia-intrafamiliar_29.html
Un saludo desde el Sur.
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Julio